Carga viva, no carga cualquiera
El material de propagación es lo más sensible que se mueve en la cadena floricultora: llega vivo o no llega. Necesita temperatura estable, ventilación, tiempos cortos y manipulación cuidadosa en el cargue.
Lo movemos en el mismo estándar de la flor, con el set point que indique el laboratorio o el vivero de origen —normalmente entre 6 y 12 °C— y sin mezclarlo con cargas que exijan rangos incompatibles.
- Recogida en laboratorio, vivero o proveedor y entrega directa en cultivo.
- Rango de temperatura definido por el remitente.
- Manejo del soporte fitosanitario que acompañe la carga.
Bandejas de esquejes y cajas de insumos
Cartón, empaque e insumos del cultivo
Un cultivo no solo despacha: también recibe. Cajas de cartón, capuchones, fertilizantes, sustratos, herramienta y repuestos llegan de proveedores de Medellín, Bogotá o del propio oriente antioqueño, y llegar tarde también detiene la poscosecha.
Movemos esa carga seca en vehículo cerrado, con el mismo control de ruta y la misma remisión firmada. Cuando el volumen lo permite, se combina con un despacho refrigerado del mismo cliente para no pagar dos viajes.
- Cartón, capuchones, zunchos y material de empaque.
- Insumos agrícolas y sustratos en estiba o en bulto.
- Traslados entre bodegas y fincas del mismo cliente.
Vehículo cerrado para carga seca
¿Tiene carga de entrada y de salida?
Cuando el mismo cliente despacha flor y recibe insumos, casi siempre se puede ordenar la programación para aprovechar el viaje de regreso.